dejémoslo todo y vámonos para Miami…
Mayo 13, 2008
Una de mis mejores amigas, se casó en marzo de este año. Se casó con un chico que no vive acá, sino en Miami. Y mi amiga, obviamente, se va a ir a vivir para allá con el. Se va a ir. En unos días (porque arregló para quedarse aquí trabajando mientras le dan su permiso de residencia). En un par de días, se va a casa de sus papás, y de ahi, a Miami.
Y yo no se si inconscientemente, pero no me he puesto a pensar mucho en eso. No quiero. No me quiero poner triste. No quiero pensar que ella, que se convirtió en “mi dama de compañía” (bromeamos) se va a ir. Y no se cuando la voy a volver a ver. Si bien, Miami no está lejos, pero no es lo mismo, no es lo mismo saber que está de viaje aqui cerca y la voy a ver el fin de semana, a que pueden pasar 2 meses sin verla.
Cuando tocamos el tema, ella con una sonrisa de oreja a oreja me dice: “tan triste que ya me voy” y yo me río de su cara, le digo: “uy, si, qué tristeza, mira tu cara con la que me lo dices” y supongo que ha de tener un conflicto de emociones muy fuertes. Va a vivir su vida de esposa, con el hombre que ama, y va a ser feliz (si la suegra la deja en paz)… pero dejará todo acá: familia, amigos, trabajo… Pero va a estar finalmente con el amor de su vida… pero se la lleva! Por qué tuvo que elegir a alguien lejos? Se lo reclamo, aunque desde que la conozco (hace 7 años aprox) sé que su tirada era casarse con algún extranjero… y se le hizo realidad.
Pero se va a ir. El sábado se va.
Y yo la voy a extrañar horrores.
Y no quiero pensar mucho en eso porque me voy a poner a llorar.
No quiero, pero será inevitable.
Entry Filed under: Amigas. Etiquetas: amiga, Carla, Miami, Yo.
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